Era un fresco, donde un angel con sexo masculino indicaba el camino al cielo con su dedo indice. Cierto es que mi condicion de casada no me permite llevar ropas a diario muy provocativas. lo tengo en mi mente, imagino su mano gruesa, tocandome, invadiendome, su olor a hombre, su respiracion agitada en mi nuca, su verga dura atravesando mi piel. Tambien le he contado lo que me paso en la exposicion, para quitarme culpa o para hacerle ver, que mi cuerpo es joven y que casarse con una mujer bonita tiene sus inconvenientes. Mantuve los ojos cerrados y cuando el autobus se movia, empujaba el cuerpo hasta rozar la cadera con alguno de ellos. Solo pienso en el hombre de la exposicion. |