¿A ti qué te importa si me molesto o no? Eres igual que todos los hombres. La tarima tenía bombillos en los bordes y el suelo reflejaba todo lo que estuviese encima de él. Mi novio ya notaba algo extraño en mí, me llamaba al móvil, me enviaba mensajes, pero yo no le contestaba. Ahora note como se sobaba los huevos y ponía aquella cara de maniático igual como lo había hecho la otra noche. ¿Te vas a ir?¡Claro! Ya te he dicho que debo salir de aquí, necesito cambiar de ambiente, siento que me asfixio. Fue como si quisiera salir de toda mi realidad por una vez. |