Alguna vez desabrochaba algún botón de más, pero normalmente no me hacía falta. Me recosté en su escritorio, con mis pezones a escasos veinte centímetros de su mirada y le hice cuatro preguntas sobre los contratos. excitar a los hombres, el saberme deseada, el saberme el sueño de sus pajas o de los polvos con sus mujeres. Qué dulce ;) Siempre que me paseaba observaba a Juan irse después del espectáculo a los baños ;) Para salir más relajado ;). Me acostumbré a llevar una tanga de repuesto en el bolso porque se me humedecían durante las horas de oficina y necesitaba cambiarme. Me apartaba el pelo de la cara sólo para darles mejor vista de mis pechos al hacerlo o de obligar a la tela de la blusa a estirarse más, a apretarse más sobre mi cuerpo. |