Javi me miraba fijamente, con la cara extasiada y satisfecho de todo aquello, cuando vi como dirigía su erecto falo hacía la húmeda vagina de mi amiga y de un empujón la penetraba, eso hizo que Barbie se abalanzara sobre mi sexo y su lengua se hundiera aún más dentro de mí. Ambas iréis vestida muy sexys, así que te he traído este vestido – me tendió una bolsa que había llevado todo el rato en la mano – Obviamente llevaré condones a mansalva, y todo lo demás, lo que suceda en ese lugar, lo iremos improvisando poco a poco ¿no? ¿Te parece bien?Sí – le respondí – es tu fantasía y como siempre debe ser lo más fiel posible a la idea que tienes, como siempre hemos hecho. Con las dos sobre la mesa, no sé. Torpemente acerqué mi boca a él, saqué la lengua y empecé a lamerlo. Tras aquella intensa sesión de sexo, los tres nos sentamos desnudos sobre el sofá. Pero a pesar de haber aceptado y de hallarme, cada vez más cerca de aquel momento, seguía sintiéndome dubitativa, me preocupaba mi reacción ante la chica, y sobre todo como podría cambiar aquella situación mi relación con Javi. |