si, ¿tu? – decía Enrique. espero llegar a la parte de quien se oponga a la boda que hable ahora o calle para siempre – bromeaba Enrique. Dicho esto, Enrique quitaba suavemente el vestido de novia, pero Ingrid paró sus manos mientras le decía. El padre adoptivo de Ingrid se levantó, se dirigió a la pareja y dijo. Sus dos únicas armas eran las malorians, cargadas y listas para disparar, Ingrid estaba quieta, esperándole. Su ropa también estaba blindada, poseía un chaleco y pantalones antibalas y su cráneo ahora estaba blindado, su armamento eran dos pistolas pesadas y dos pistolas malorian, estas ultimas eran unas armas que podían derribar un robot a media distancia, en su cintura. |