Oye, Ray, ¡regálame unos slip usados!Y así transcurrió la noche. Iremos en dos coches. ¿Qué hay que arreglar? –pregunté. Yo me escurro en medio… y ya está. Decidí acompañar el café con un licor digestivo y él me imitó. Nada de sexo –exigió Jordi; sólo ternura. |