Eso pasó y nadamas, pero solo fue un comienzo a mi nueva vida sexual, una mañana en que me encontraba en casa haciendo limpieza, llegó este hombre y me dijo que traía ropa que mostrarme, dudé un poco ya que me encontraba en fachas de limpieza, un pantalón normal y una playera grande, nada sensual, lo hice pasar y metió su cargamentto, me mostró diversas ropas, vestidos, faldas, blusas, etc. Quiero que tu lo recibas y le pagues, para ver su reacción al verte, quiero que te pongas sexy para recibirlo mañana y lo hagas sudar Le dije que estaba loco que se pasaba de la raya, que recordara que era su esposa y su argumento fue de que no podría pasar nada que yo no quisiera, palabras mas palabras menos logró convencerme de que lo hiciera, el dijo que pondría una cámara para ver como reaccionaba el y que luego vería la filmación, no pude evitar cierto cosquilleo al planear el lo que haría. pasara a mí alrededor mientras no me afectaba no me importaba, no era muy afecta a fiestas, excepto de mi familia, ni a salir con las amigas o amigos, muchas veces desaire invitaciones de conocidos o de padres de los niños a quien educaba. En algunos pasajes de mi vida usé una que otra pantaletita más pequeña, ya sea por que mi esposo se atrevía a comprármelas y yo lo complacía en usarlas o por que me animaba, pero nada mas hasta ahí. No, por ahí no, por favor, me tenían entre los dos y no me dejaban moverme. Fueron días tensos para mí, el ver a mi esposo, el tenerlo a mi lado, el hacer el amor con el me recordaba mi infidelidad, al fin esas sensaciones fueron alejándose, pero en la intimidad al estar a solas mi naturaleza me hacía recordar esos momentos, así que un día sin pensarlo me volví a poner ese baby doll negro, sentirlo en mi piel me hizo excitarme y sin recato me acaricié y me masturbé pensando de nuevo en lo que me había hecho, mi calentura de mi madurez me ganaba. |