Cuando por fin me la quite dejándola pulcramente doblada en una silla que había cerca de la cama, proseguí con el lento ritual de desvestirme, me quite el cinturón, los zapatos, los calcetines, el pantalón, todo tan lento, tan pausado, tan tremendamente desesperante para Mike, que me miraba casi suplicante, pero sin decir una palabra, por fin, me puse de pie y para mi sorpresa, y creo que un poco de horror electrizante, John se acerco, me beso la frente y me quito la camiseta, sentí el contacto de sus manos en la piel del torso, se me puso a piel de gallina, me sentía tan incomodo ahí frente a el, solo con la ropa interior, mientras el conservaba toda la ropa puesta, era un poco injusto ¿no les parece? Mirándolo a los ojos me deshice de la ultima prenda y sonrojado termine por desviar la mirada mientras el me recorría, desnudo, frágil, vulnerable. No hubo preámbulo ni presentaciones ni nada, íbamos a… bueno, a lo que íbamos. arma más poderosa, y yo me niego a no intentar hacer que me quiera, como si negar que algo no pudiera ocurrir hiciera que eso se materializase, suena como una compleja paradoja para mi, pero tiene sentido. La habitación era pequeña, medianamente iluminada por una lámpara en un extremo, alfombrada, una cama matrimonial, un espejo de cuerpo completo, un par de muebles más, muy bonito, nada espectacular ni fuera de serie, Mike me atrajo hacia el y comenzó a pasar sus manos por mi cuerpo y su cara por mi cuello, sentía su respiración en la piel, y me preocupaba que las cortinas no combinaban con el cuarto… lo cual solo reflejaba el nivel de interés que tenia en Mike y que mi mente trataba de alejarse hacia cosas de menos importancia para desviarme de ese pensamiento estorboso y petulante que invadía mi ser, y para ser más exacto, para no pensar en John. No hubo preámbulo ni presentaciones ni nada, íbamos a… bueno, a lo que íbamos. Le tome la corbata y deshice el nudo con impaciencia, me costo trabajo, me temblaban las manos desmesuradamente, trate de controlarlo pero tenia esa mezcla de nervios |