oye pibe, ¿estas seguro de eso? Es un suicidio entrar ahí – decía el copiloto, un hombre vestido con un traje lleno de cables y sensores y acento argentino. ¡es mía hijo de puta! – decía el novio antes de que Saintblood le volase la cabeza. ¡esto es un insulto! – se quejaba trinchera mientras sus manos virtuales formaban una bola negra que crecía y crecía hasta llenar el ciberespacio, dejando ciegos los programas, el programa Dark crea un logaritmo donde Trinchera puede pasar por el ciberespacio sin que los programas asesinos lo localicen. Cuando Enrique terminó con los senos de Ingrid, acomodó su pene en la entrada de la cueva de Ingrid, la cual, tenia miedo de que le hiciera daño. Aparcaron en un lugar apartado, Enrique fue a ver a Trinchera. Diosa, te entrego mi corazónPara ver tu sonrisa de amorDiosa, te entrego mi corazónMi vida sin la tuya…. |