Cogí el tanga y lo metí en su coño. Abrí la nevera y cogí un pepino. “¿Ah si? ¿Y qué vas a hacer para evitarlo zorra?”, le pregunté“Te vas a enterar cuando me desates, capullo”, respondió. “He puesto una cámara de video para grabar todo así que ya sabes que pasará si no obedeces, solo esta tarde”. De camino paré en una farmacia por un enemaEn cuanto abrí la puerta olí sexo en el ambiente. Por fin la tenía totalmente desnuda y a mi merced. |