Intencional o torpeza no lo sé. Su pija prisionera debajo del jeans me pedía a gritos que la auxiliara. ¿Quién será?, pensé… No me quedó más alternativa que colocarme la bata e ir a atender. Me tomó de la mano y guiándola con la suya la pasó por su entrepierna. Dándose cuenta de la incomodidad de las palabras anteriores acercándome el portátil a mis manos dice: Para que no te encuentres desconectada del mundo acá te lo dejo, es el que yo uso diariamente, y estoy convencido que lo dejo en buenas manos. Me ayudó a levantarme y me besó con pasión: en nuestras bocas teníamos el sabor del otro, ysentir en la suya mis propios jugos me excitó por completo. |